Columnas perforadas cada 50 mm
Los niveles se regulan sin desarmar el módulo. Sirve cuando cambia el tamaño de las cajas de repuestos o cuando un pasillo necesita más altura libre.
Antes de definir un módulo conviene mirar cómo queda el conjunto en uso real: columnas ancladas, niveles regulados a la altura del operario y cajones que abren con carga completa. Estas vistas corresponden a montajes de carga media y pesada en depósitos de repuestos, ferreterías y archivos comerciales.
La regulación de niveles se hace sin desarmar el módulo. En depósitos donde cambia el tamaño de las cajas, esa perforación permite subir o bajar largueros con una llave y dejar el pasillo libre para el acceso manual.
El frente reforzado y las guías de rodillos sostienen el peso de carpetas y piezas pequeñas. El interior queda liso para no enganchar bolsas ni documentación, y la pintura horneada aguanta el roce diario en mostrador.
El banco se refuerza en las uniones para soportar morsas y golpes de armado. El estante inferior guarda cajas de herramientas y piezas en proceso, y se alinea con las estanterías del mismo sistema para cerrar el puesto de trabajo.
Las placas de anclaje fijan el módulo donde hay tránsito de carros y personal. Es el detalle que evita que la estructura se desplace cuando se carga el nivel superior con peso concentrado.
Cuando el depósito crece sin estructura, el tiempo se pierde buscando. Estas son las ventajas concretas que aparecen al trabajar con estanterías, gaveteros y bancos del mismo sistema.
Los niveles se regulan sin desarmar el módulo. Sirve cuando cambia el tamaño de las cajas de repuestos o cuando un pasillo necesita más altura libre.
El plegado de 1,5 mm sostiene bandejas y cajas en depósitos donde se carga y descarga a mano varias veces por turno.
Cubre bordes y esquinas, resiste aceite y viruta, y se limpia con un paño sin perder color. Importante en talleres y ferreterías.
Se arranca con un cuerpo y se agregan extensiones al mismo sistema. El depósito crece por etapas sin rehacer lo instalado.
Las placas de anclaje mantienen el conjunto firme donde circula gente y carros. Menos riesgo de vuelco en el movimiento diario.
El mostrador de atención y el banco de taller comparten sistema con las estanterías, así el orden no se corta entre zonas.
Si querés ver cómo se arma un depósito por etapas, revisá las capacidades de fabricación o escribinos con las medidas del espacio.
Contanos qué guardás, cuánto pesa cada nivel y cómo circula el personal entre pasillos. Con esas tres respuestas definimos la altura de los largueros, el tipo de gavetero y si el banco de taller va contra la pared o al centro del puesto.
Si ya tenés un plano a mano o fotos del espacio, mejor todavía: se revisa en la misma conversación y se ajusta el ensamble sin vueltas.