Armamos el depósito de repuestos con dos módulos de arranque y tres extensiones. La chapa plegada aguanta el peso de cajas completas sin que los largueros se doblen. Regulamos los niveles dos veces hasta encontrar la altura cómoda para el operario y no hubo que desarmar nada.
Lorena Rojas Hernandez
Encargada de depósito, ferretería en Fernando de la Mora
El gavetero de acero quedó en el mostrador para archivar remitos y piezas chicas. Los cajones corren parejo incluso cargados y la pintura horneada no se saltó con el roce diario de carpetas. Es lo que necesitábamos para dejar de apilar bolsas detrás del mesón.
Pablo Perez Flores
Responsable de atención al público, archivo comercial
Pedimos un banco de taller con estante inferior para el sector de armado. La superficie aguanta el golpe de la morsa y el aceite se limpia con un trapo sin marcar la chapa. Lo integramos con las estanterías del mismo sistema y el puesto quedó ordenado de una vez.
Andres Hernandez Aguilar
Jefe de taller, servicio de mantenimiento
Necesitábamos ordenar el archivo de facturación sin obra de por medio. El gavetero llegó armado, lo anclamos y empezamos a cargar el mismo día. La estructura modular nos dejó sumar un módulo más al año siguiente sin cambiar lo que ya teníamos.
Silvia Hernandez Morales
Administración, comercio de repuestos